Después del taller de introducción a la panificación artesanal que hice el fin de semana pasado, éste es el primer pan que elaboro, siguiendo las enseñanzas de Ibán Yarza.
La única diferencia, con respecto a la masa que elaboramos en el taller, es que ésta es integral. Una mezcla de 350 g de harina de fuerza y 150 g de integral -ambas de trigo-
El resultado ha sido un pan sorprendentemente bueno, esponjoso y con aroma a pan de verdad. Quizás me debería haber quedado un poco más crujiente la corteza, en cualquier caso bastante mejor que mi primera experiencia.













